Hoy, más que opinar, quiero citar uno de los tantos fragmentos que hacen de El Manantial una verdadera obra de arte liberal:"... y debemos considerar - decía Austen Heller sin énfasis - que como, desafortunadamente, estamos obligados a vivir juntos, lo más importante que debemos recordar es que la única manera de tener algo de ley es teniendo la menor cantidad posible. No encuentro ningún principio ético con el cual medir la concepción absolutamente inmoral de un Estado, salvo en la cantidad de tiempo, pensamiento, dinero, esfuerzo y obediencia que la sociedad arranca a cada uno de sus miembros. Su valor y su civilización están en razón inversa a esa extorsión. No hay ninguna ley concebible por la cual una persona pueda ser obligada a trabajar en cualquier condición, salvo la que él decida establecer. No hay ninguna ley concebible que le impida plantear exigencias, al igual que no hay ninguna ley que fuerce a su empleador a aceptarlas. La libertad de acordar o discrepar es el fundamento de nuestro tipo de sociedad... "
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